Reconociendo que los adultos mayores son uno de los grupos de riesgo en la actual emergencia sanitaria del covid-19, el Gobierno Nacional destaca los aportes del sector privado a los Centros de Protección de Larga Estancia para personas adultas mayores, a través de donaciones de elementos de protección personal.

«Estamos seguros de que estos equipos de protección personal contribuirán a reducir las posibilidades de contagio y a mantener los protocolos de bioseguridad establecidos por el Ministerio de Salud y Protección Social para los Centros de Protección de Larga Estancia», dijo Alejandro Cepeda, asesor de la Oficina de Promoción Social, añadiendo que resalta el aporte del sector privado, en especial de varias fundaciones y entidades para la mitigación del impacto de la pandemia en uno de los grupos de mayor vulnerabilidad.

En total se han entregado en las últimas semanas 216.326 elementos de protección personal por un valor total de $504.996.900, representados en 19.941 tapabocas KN95, 845 monogafas, 50.000 pares de guantes estériles, 8.120 batas manga larga y 137.420 mascarillas quirúrgicas, que integran kits para personal asistencial, de servicios generales y personas mayores residentes en los Centros de Protección priorizados.

En tal sentido, -sostuvo Cepeda-, el sector privado ha dispuesto a través del Contrato de Donación 483 de 2020, donar elementos de protección personal «para la entrega exclusiva a 125 Centros de Larga Estancia para personas adultas mayores en 22 departamentos y distritos del país que han sido priorizados en el seguimiento realizado por el Ministerio de Salud y Protección Social, en el marco de la emergencia sanitaria por el COVID-19».

Seguimiento a Centros de Larga Estancia

Se destaca que la Oficina de Promoción Social del Ministerio, desarrolló entre los meses de abril y mayo, un seguimiento específico a los Centros de Protección de Larga Estancia, a través de formulario electrónico, con el fin de determinar la capacidad nacional de los servicios en el marco de la emergencia sanitaria por el COVID-19 y así mejorar la respuesta del Estado colombiano en medio de la emergencia sanitaria.

«A este formulario respondieron 807 Centros de Protección, de los cuales 125 se encuentran en una menor capacidad de respuesta institucional para atender la pandemia», indicó Cepeda, precisando que entre las principales necesidades que reportaron estaban los elementos de protección personal para el personal asistencial y de servicios, así como para población residente de acuerdo con el nivel de riesgo.

Frente a esta necesidad, resulta de gran relevancia la iniciativa del trabajo mancomunado con el sector privado, fundaciones y otros actores en el nivel nacional y territorial, por su aporte colaborativo para contrarrestar los efectos de una situación que rebasa las capacidades de afrontamiento en un solo sector y que permite ordenar y focalizar los recursos de diferentes fuentes, atendiendo las demandas y requerimientos donde se presenta mayor fragilidad en la respuesta.