Por Rubén Magdaniel Pabón

Cuando un futbolista o un musico guajiro tiene una participación grandiosa, de huellas indelebles, es algo que debe ser analizado con detenimiento; en cualquier país Euro-peo los méritos corren por cuenta del gobierno.

Pero utilizando una manida frase, en La Guajira en un alto porcentaje obedece a lo que coloquial-mente en Colombia le decimos «Cojones» a los artistas le toca recorrer un espinoso camino, de los deportistas ni hablemos, acá la cosa es de padre y señor, que sendero tortuoso tienen que vivir… ¡Dios mío!

Mientras en Antioquia, Atlántico, Cundinamarca o El valle del Cauca, los presupuestos de cultura y deporte son satisfactorios, en demasía generosos, en La Guajira estas partidas nunca han sido suficientes para incentivar de manera sólida ninguna de las dos sectoriales, no es un tema para inquietar a sutano, perencejo o mengano, es una antiquísima verdad, los cuerpos colegiados, llámense asambleas o concejos, carecen de líderes para las sectoriales en mención, tienen limitaciones para legislar a favor de ello, los hemos visto fallecer sin contar con unas mínimas pensiones.

No representan a los deportistas, ni a los cultores; emocionados ven sus partidos por televisión y gritan de alborozo celebrando sus goles, pero sus gestiones no alcanzan a evaluarse ni regulares a favor de ellos, es una verdad de a puño, por eso es que hoy observando a los honorables Diputados, Alcaldes, secretarios de despacho y personajes políticos agasajando, sacandose selfies y presumiendo al futbolista Luis Díaz, ojalá se den cuenta, que si legislaran a favor de los presupuestos de la Cultura y el Deporte, van a poder tomarse muchas más selfies con nuevas y rutilantes figuras, los invito a hacer el ensayo, sería de gran beneficio para los artistas y deportistas oriundos de La Guajira.