•El gobernador Nemesio Roys solicitó renuncia a todos sus colaboradores

A la ingobernabilidad que padece el departamento de La Guajira desde hace varios meses, ahora se suma una crisis político administrativa en la Gobernación.

Desde Bogotá, el gobernador Nemesio Roys Garzón solicitó la renuncia protocolaria a todos sus colaboradores inmediatos.

Desde ayer se esperan las renuncias de secretarios del Despacho, asesores, directores de institutos y todos los funcionarios de libre nombramiento y remoción. El mandatario seccional se reintegró al cargo el pasado lunes, gracias a una tutela, luego que su elección fuera declarada nula porque la Sección Quinta le comprobó doble militancia.

Horas antes de su reintegro, el gobernador había sostenido en una entrevista radial al periodista Marcos Barros Pinedo, que durante su retiro había detectado a varios enemigos que se habían quitado la careta y por eso de ahora en adelante iría a gobernar con sus amigos.

Por eso, esta solitud de la renuncia masiva a sus inmediatos colaboradores se ha interpretado en los círculos políticos como una retaliación y como un replanteamiento estratégico de carácter político frente las próximas elecciones. En los nombramientos que se harán en los próximos días quedará excluida la cuota de la representante a la Cámara, Tina Soto.

Nuevas agrupaciones políticas integrarán el gabinete departamental a partir de la próxima semana. Según los observadores, esta otra crisis, de carácter político, agrava aún más la parálisis social y económica que padece La Guajira desde tiempo atrás y que mantiene a los guajiros al borde de la desesperación.

«Mientras el pueblo se sume en la miseria y los niños se siguen muriendo de desnutrición, la corrupción sigue campante en La Guajira», dijo Leonardo Redondo, un morador de la Calle Ancha de Riohacha.